jueves, 28 de octubre de 2010

Conspiranoia

CONSPIRANOIA
1.(Rollete introductorio y prescindible). 
Cuando Orson Welles, el 30 de octubre de 1938, empezó a retransmitir desde un estudio de la CBS su adaptación de la novela de su tocayo (sin la segunda "e"), H.G., La guerra de los mundos, inauguró en los medios de comunicación de masas un género que crece y se propaga con una eficacia y virulencia propias de los hongos alienígenas. 71 años después las descripciones de los marcianos, de sus naves o de su artillería nos parecen más propias de Barrio Sésamo, pero lo cierto es que el pánico despertado en unos oyentes no acostumbrados al tratamiento de una ficción con técnicas de reportaje fue mucho mayor que el causado tres años después por el ataque japonés a Pearl Harbour.  
     El procedimiento no era nuevo. Allá por el 1540 un escritor con mucho más talento que vanidad ya lo utilizó con la historia de un mozo de ciego que a fuerza de hostias va medrando hasta que encuentra piso. Yo no sé si a raíz de aquello los lazarillos de la ruta de Salamanca a Toledo lo pasaron peor; o si a la Inquisición le dio por molestar a arciprestes amancebados. Pero tanto en el caso del programa de Welles como en la novela que digo los lectores y los escuchantes asociaron a la historia el carácter de verdad propios de los modos con el que ésta se representaba: el relato autobiográfico y el reportaje en directo.  
     La principal consecuencia literaria de aquello ya se sabe que fue la creación de la novela moderna. En cambio, las consecuencias mediáticas de lo otro son tan abundantes y feraces que desaniman a uno de ponerse serio. Quizás lo más llamativo de esa invención espectacular de la realidad haya sido el descrédito de lo real que ha conllevado. De lo cual han derivado dos actitudes complementarias: por un lado, una tendencia paranoide a denunciar conspiraciones; por otro, un escepticismo hipertrofiado. Es decir, o se busca la mano negra que hay detrás o se niega lo que se tiene delante. Así, por ejemplo, Bill Gates es el anticristo (en dura competencia local con Zapatero), el hombre nunca ha pisado la luna o Elvis no está muerto. De estos ejemplos el que más me interesa es el último, el cual, sobrepasando la categoría de clásico, se ha convertido en un género narrativo. Yo lo he llamado la "conspiranoia presleriana" y, como prometía ayer, aquí va mi pequeña aportación.  

2. (Revelación al mundo de la verdadera historia de Elvis Presley que pone en vergüenza versiones mendaces, señaladamente las que divulgan la especie de que está vivo, para lo cual sobra con el testimonio gráfico que acompaña el artículo).
Nota: Elvis no es nazi, que conste. Lo que pasa es que perdió una apuesta con Hitler, que tampoco está muerto (aunque -para qué negarlo-, sí bastante desmejorado).     
      Pues a lo que íbamos: Elvis vive con Hitler, Kennedy y el Yeti, en compañía de doce multimillonarios dados por muertos, en una ciudad subterránea en las afueras de los Alpes tiroleses. Pertenecen a "La Constelación de Orión", un grupo de dieciséis personas, atendidas por otras doscientas, que tienen como tapadera una fábrica de caramelos para la garganta, que oculta una de las entradas a la ciudad. Un sueldo más que generoso y un pacto de silencio, unido a que el origen de todo el personal de servicios es el mismo pueblo tirolés, garantizan el secreto, aunque, como suele ocurrir en otros campos como la ciencia, la literatura o el arte, es el sentido común el que impide que la gente lo descubra. De modo que puede decirse que es el disparate de su existencia la mejor garantía de su clandestinidad [...] Censured     
     -¿Y a qué se dedican? -me pregunta por encima del hombro un lector inteligente.
     - Parchís, karaoke, ver la tele, desestabilizar mercados...
     -¿Pruebas de la existencia de Orión?
     - Infinitas.
     -Su origen.
     -La primera prueba documental es un acta de acusación por nigromancia contra Jacme de Monfort, un alquimista valenciano de finales del siglo XIII. Actualemente esa acta se encuentra en la Biblioteca Vaticana: inconsultable.
     -Temas transversales.
     -Templarios, cátaros, nazis...
     -¿Y los ovnis?
     -También.
     -¿Podrían los ovnis ser el medio de locomoción utilizado por los miembros de Orión?
     -Afirmativo.
     -¿Con quién congenia más Elvis, con Hitler o con el Yeti?
     -Con el segundo.
     -Censured
     -Censured

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